Si en uno de mis primeros posts trataba sobre la utilización de bacterias para producir electricidad y convertirse en "baterías orgánicas", ahora serán las células de combustible para portátiles las que nos sorprendan.
Aunque varias empresas como Hitachi, Fujitsu, Samsung y Sanyo, entre otras, han desarrollado prototipos sobre esta tecnología, parece que ha sido Toshiba, que lleva cuatro años trabajando e investigando en esta área, la que ha dado con una solución comercializable previsiblemente para el año que viene.
¿Y cómo se obtiene la energía? Si en una batería de portátil convencional se almacena energía obtenida de una previa conexión a la red, las células de combustible generan electricidad a través de la descomposición de metanol en un proceso electroquímico.
La "célula" es en realidad una especie de dock-station (ver figura adjunta), con una carcasa incorporada donde se aloja una botella de un litro de agua y un cartucho de metanol. Se pulsa un botón para que dé comienzo la reacción y ya tenemos 10 horas de autonomía.
La BBC ha podido probar el invento, y parece que funciona a la perfección. Tal y como indican en el siguiente artículo relativo a esta prueba pre-comercial, se han tenido muy en cuenta aspectos relativos a medidas de seguridad (pérdidas de la carcasa, control de la reacción química, etc) y que los próximos pasos serán la disminución de tamaño y volumen del dispositivo.
Es bueno que de vez en cuando, cuando creemos que casi todo está inventado, surjan inventos fruto de la investigación y la innovación que nos sorprendan y nos recuerden que sólo es cuestión de ser creativos
En principio, la investigación necesita más cabezas que medios.
(Severo Ochoa)
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